Los chasquis : mensajeros incas
Los mensajeros del Imperio Inca, los chasquis,
representan el símbolo por excelencia del mito del
“camino”. Estos mensajeros, que corrían
relevándose cada 5 kilómetros, permitían que un
mensaje atravesara en unos pocos días la mitad del Imperio, o
sea 2000 kilómetros.
Los mensajeros no eran ni
soldados ni profesionales, sino personas designadas por sus comunidades
para asumir dicha tarea al servicio del Inca en el tramo del Qhapac
Ñan que atravesaba su territorio.
Vestigios y patrimonio de un conjunto arqueológico mayor.
Cada siete kilómetros, un pukara (puesto fortificado /aduana) ejercía control del movimiento sobre el camino. Cada 21 kilómetros, un tambo,
ciudad etapa (tambo significa "descanso”en quechua),
ofrecía abastecimiento a los viajeros y militares. Por fin, cada
50 kilómetros se encontraba una ciudad importante.
Han quedado numerosos vestigios
arqueológicos de esta red geográfica de excepción.
El camino atraviesa así todos los grandes sitios ceremoniales precolombinos (Chavin, Tiwanaku, Machu Pichu, valle sagrado del Urubamba), las grandes capitales del Imperio
(Tomebamba y Cuzco), numerosos vestigios de edificios militaires, pero
también una infinita variedad de comunidades rurales et de
antiguos centros urbanos. De esta manera descubriremos las principales
regiones de las civilizaciones precolombinas (Cañaris, Mochica,
Chimu, Incas...) al mismo tiempo que seguiremos la ruta de los
conquistadores. Atravesaremos numerosas ciudades coloniales
históricas: Ingarpica, Cuenca, Cajamarca y Tarma.